El consumidor se preocupa cada día más por la categoría de los vinos, aunque tiene menos conocimientos, según el Informe Global Trends in Wine 2020 publicado por Wine Intelligence.

A pesar de producirse una disminución de sus niveles de conocimiento sobre el vino a escala mundial, los consumidores se preocupan más por la categoría del mismo. Esa es una de las conclusiones del informe Global Trends in Wine 2020 de Wine Intelligence, publicado el pasado 20 de enero

El citado informe indica que los consumidores de los principales mercados consideran cada vez más la categoría del vino que consumen. Sin embargo, simultáneamente su grado de conocimiento sobre los vinos ha disminuido. La contradicción se debería a una menor necesidad de retener los hechos gracias a la mayor accesibilidad a información inmediata, especialmente gracias a los teléfonos móviles actuales.

Entre los mercados clave, en los últimos cinco años Australia y Japón han experimentado el mayor aumento en cuanto al peso de la categoría de los vinos. En Japón el porcentaje de consumidores que consideran muy importante este factor ha aumentado del 36% en 2015 al 41% en 2019, en tanto que en Australia subió del 30% al 36%.

Mientras tanto, en China y EE. UU, se ha producido una fuerte disminución del grado conocimiento de los consumidores entre 2015 y 2019. El índice para los consumidores chinos cayó 6 puntos, de 34.7 a 28.6, produciéndose una caída similar, del 34.2 a 28.8, en los consumidores estadounidenses. El índice de conocimiento recordado del vino de Wine Intelligence se calcula en base a lo informado por los consumidores de los países productores de vino, regiones, variedades y marcas, representándose en una escala de cero a 100, en la cual a más puntuación más conocimiento.

Otra conclusión del informe es que en todos los mercados las mujeres que beben vino tienen igual o mayor nivel de conocimiento que los hombres, pero frecuentemente les importa menos su categoría que a los hombres. Esto ocurre especialmente en los mercados de habla inglesa; así, en el Reino Unido al 40% de los consumidores de vino masculinos les importa mucho la categoría de este, en tanto que lo mismo le ocurre solo al 28% de las consumidoras. A pesar de lo anterior, el índice de conocimiento para las bebedoras de vino del Reino Unido es más alto, un 42.8, que sus equivalentes masculinos, 40.3.

Los consumidores de vino premium, o aquellos que gastan más de 15 dólares o su equivalente fuera de las instalaciones al menos una vez al mes, no saben mucho más sobre el vino que los bebedores del vino no premium. Sin embargo, los bebedores de premium de EE. UU. y el Reino Unido confían en el vino que consumen más otros consumidores, con más de siete puntos de diferencia en el índice de confianza respecto a los bebedores de no Premium.

Comentando las conclusiones, Lulie Halstead, CEO de Wine Intelligence, afirma que “hasta hace relativamente poco, muchas personas consideraban que el vino era algo complejo y que intimidaba. Gracias en parte a la revolución de la información, la confianza del consumidor en el vino sigue ahora una trayectoria ascendente, algo que alentará a todos los productores y propietarios de marcas que pueden ofrecer productos de alta calidad junto a discursos de marca convincentes”.

“El corolario de esto parece ser que ya no es necesario tener muchos conocimientos y podemos ser más aventureros, sin tanta investigación previa. Esto provocará desafíos a los productores de vino, ya las áreas de producción más establecidas tendrán que luchar más para mantener su histórico dominio de la categoría».