En 2017 los hogares españoles consumieron un total de 341,8 millones de litros de aceite de oliva y gastaron 1.373,3 millones de euros en este producto. Per cápita, se llegó a 7,5 litros de consumo y 30,1 euros de gasto, según publica Mercasa en su informe anual 2017.

El mayor consumo se produjo en el aceite de oliva no virgen (3,8 litros por persona y año), seguido del aceite de oliva virgen (3,7 litros per cápita).

Mientras que en gasto el aceite de oliva virgen concentra el 52,5%, con un total de 15,8 euros por persona, mientras que el aceite de oliva no virgen supone el 47,5% restante con un total de 14,3 euros por persona.

En términos per cápita, los hogares de clase alta y media alta cuentan con el consumo más elevado, mientras que los hogares de clase media/baja tienen el consumo más reducido. Además, los hogares con niños de 6 a 15 años consumen más cantidad de aceite de oliva, según el informe publicado por Mercasa.

El estudio también señala que si la persona encargada de hacer la compra no trabaja, el consumo de aceite de oliva es superior. En los hogares donde compra una persona con más de 65 años, el consumo de aceite de oliva es más elevado, mientras que la demanda más reducida se asocia a los hogares donde la compra la realiza una persona que tiene menos de 35 años.

Además, los hogares formados por una persona muestran los consumos más elevados de aceite de oliva, mientras que los índices se reducen a medida que aumenta el número de miembros en el hogar.

El informe publicado por Mercasa también apunta que los consumidores que residen en las grandes ciudades (más de 500.000 habitantes) cuentan con mayor consumo per cápita de aceite de oliva, mientras que los menores consumos se producen en poblaciones con menos de 2.000 habitantes.

Por tipología de hogares, se observan desviaciones positivas con respecto al consumo medio en el caso de jubilados, parejas adultas sin hijos, adultos independientes, y parejas con hijos mayores, mientras que los consumos más bajos tienen lugar entre las parejas con hijos pequeños, las parejas jóvenes sin hijos, en los hogares monoparentales y entre los jóvenes independientes.

Por comunidades autónomas, Galicia, Cantabria y País Vasco cuentan con los mayores consumos mientras que, por el contrario, la demanda más reducida se asocia a Castilla-La Mancha, la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana.

Evolución del consumo y lugar de compra

Durante los últimos cinco años, el consumo de aceite de oliva ha disminuido en 1,8 litros por persona, mientras que el gasto se ha incrementado en 2,3 euros. En el periodo 2013-2017, el consumo mayor se produjo en 2013 (9,3 litros), mientras que el mayor gasto fue en 2016 (30,9 euros por consumidor).

En 2017, según publica Mercasa, los españoles acudieron a comprar el aceite de oliva en mayor medida a los supermercados, que alcanzaron una cuota del 64,6%. Seguidos por los hipermercados con una cuota del 23,6%, los economatos y cooperativas del 2,1%, los establecimientos especializados del 1,8%, el autoconsumo el 0,1% y las otras formas comerciales acaparan el 7,8% restante.

 

 

 

Las tablas fueron publicadas por Mercasa en su informe 2017