“La campaña busca destacar la labor de los comercios y apelar a la responsabilidad de los consumidores en la construcción de la sociedad que queremos” ha manifestado Alfredo Retortillo, consejero de Turismo, Comercio y Consumo, del País Vasco, en el acto de presentación de la campaña.

Retortillo ha recordado que el comercio ha sido uno de los sectores más castigados por la crisis en los últimos años. Además, “la igualdad de condiciones y oportunidades de quienes operan en él está en suspenso y, por tanto, podemos decir que ya no es democrático. No es solo que compita con el comercio electrónico, sino que lo hace en un marco de desigualdad de tributación fiscal ante grandes corporaciones que buscan convertirse en oligopolios de entrada a la compra de los productos. Y además de la desigualdad fiscal y jurídica, han encontrado un aliado magnífico en el Big Data y la inteligencia artificial: cuantos más datos manejan más conocimiento tienen de los compradores. Y ese conocimiento aumenta su poder para monopolizar el mercado. Son actores conscientes de su capacidad”.

Pero el comercio local no tiene que asustarse y tratar de competir en un campo ajeno. “El comercio de proximidad tienen un espacio muy relevante que no debe perder porque aporta un valor que no ha conseguido el comercio únicamente electrónico” ha continuado Retortillo. “Se basa en las relaciones con las personas”.

En esa relación los vínculos se deben crear desde ambas partes. No solo el comerciante debe esforzarse en adaptarse e innovar. “Como consumidores tenemos la libertad y la responsabilidad de elegir cómo y dónde consumimos. Y al hacerlo, estamos decidiendo qué mundo queremos construir, en qué tipo de sociedad queremos vivir. Consumir también es una forma de decidir nuestro futuro. El precio que no estamos pagando hoy quizá lo paguemos más adelante en un escenario mucho más precario”.

Por ello, la campaña busca un doble objetivo: por un lado destacar la indispensable labor de estos comercios dinamizando nuestros pueblos y ciudades. Por otro lado, apelar a la responsabilidad de los consumidores “en la construcción del futuro que queremos”.

“Puede parecer que el comercio de proximidad es algo pequeño en un mundo de globalización, pero, como dice la campaña, el poder está en las pequeñas cosas. Y está en la mano de cada uno de nosotros poder activarlo. Los superpoderes de las pequeñas cosas son aquellos que nos permiten construir futuro con un acto en apariencia tan normal como decidir cómo y dónde consumo” ha concluido el Consejero.