El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha subrayado la necesidad de realizar un trabajo conjunto entre organismos científicos, Administraciones y Estados miembros de la Unión Europea, para acometer la lucha y control de la Xylella fastidiosa, una de las bacterias fitopatógenas más dañinas, que se ha detectado ya en más de 500 especies vegetales en Europa, amenazando cultivos tan importantes como los cítricos, el almendro o el olivar.

Así lo ha manifestado en la inauguración de la Jornada sobre Xylella fastidiosa que, organizada por el Ministerio el pasado día 12 de febrero, ha tenido como objetivo poner al día los conocimientos científicos de esta enfermedad y analizar la eficacia de las medidas de lucha y erradicación. Para ello se ha contado con la participación de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, así como con responsables de Sanidad Vegetal de las Islas Baleares y de la Comunidad Valenciana.

A este respecto el ministro ha señalado que hay que avanzar en aspectos tan importantes como la caracterización de la bacteria, su forma de transmisión, las especies vegetales a las que afecta o los mejores métodos de diagnóstico, y el papel de los condicionantes climáticos.

Planas ha recordado que ante la aparición de casos de Xylella en la Unión Europea, en el año 2015, el Ministerio puso en marcha, con el respaldo de las Comunidades Autónomas, un Plan Nacional de Contingencia que incluía un Programa de Vigilancia para la detección precoz de la bacteria Este programa permitió la detección de los cuatro focos de Xylella aparecidos en España: islas Baleares en 2016; Alicante en 2017 y Madrid y Almería, en 2018. Un Plan, ha añadido, que contemplaba también medidas de contención o de erradicación en las zonas afectadas, para evitar la expansión de la enfermedad.

Para la lucha contra la enfermedad, Planas ha explicado que, desde el Ministerio se contribuye económicamente con las Comunidades Autónomas aportando la mitad de la contribución nacional en materia de vigilancia y erradicación, y la mitad de los gastos de indemnización a los propietarios en caso de destrucción de material vegetal, lo que ha supuesto un importe de casi 4,5 millones de euros.

También ha resaltado la colaboración de los agricultores en la aplicación del Programa de Vigilancia, que ha permitido la detección precoz de la enfermedad, evitando así su dispersión, por el bien del sector agrario español.

En la UE

En el ámbito europeo, el ministro ha explicado que se mantiene un contacto permanente con la Comisión Europea y los Estados miembros, para analizar la situación en cada momento, así como la efectividad de las medidas que se aplican.

Resulta crucial, ha señalado el ministro, que todos los Estados miembros trabajemos de forma coordinada y con absoluta transparencia, en línea con el mercado único y la propia esencia de la Unión Europea. En este ámbito ha indicado que se han iniciado los contactos con la Comisión Europea, con el objetivo de reflexionar acerca de cuáles son las estrategias más adecuadas para el control de la Xylella, a la luz de la experiencia adquirida en los diferentes brotes de esta enfermedad en nuestro territorio.