El ministro califica de “moderno y equilibrado” el acuerdo y asegura que se puede conseguir que su aplicación sea una oportunidad para el sector agroalimentario. El acuerdo puede suponer una oportunidad para sectores como el aceite de oliva, el vino.

Defiende su valor en el contexto internacional actual y su importancia para un país como España, con “perspectivas exportadoras agroalimentarias claras”. La PAC es una ocasión para adaptar a los sectores al nuevo escenario y reforzar el liderazgo de España en el sector agroalimentario

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, ha manifestado el pasado 12 de septiembre, en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Congreso de los Diputados que el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) supone una “oportunidad” para España y para su agricultura, ganadería y pesca, entre otros sectores económicos.

Planas lo ha valorado positivamente, y ha remarcado su importancia estratégica para la UE, en un contexto de tensiones en el comercio internacional.

España, ha recordado el Ministro, es el cuarto exportador agroalimentario de la UE y el octavo mundial, por tanto, España es un país con claros intereses “ofensivos” en los mercados internacionales y, también en los países que conforman Mercosur. Planas ha subrayado que se puede conseguir que cuando entre en vigor “lo que hoy parece un reto, sea una oportunidad”.

El acuerdo con Mercosur debe ser aprobado aún por el Parlamento Europeo y por los Estados miembros de la UE, en un proceso que se puede prolongar durante un período de más de dos años. Según el producto de que se trate, el Acuerdo establece períodos de transición comprendidos entre 5 y 15 años, hasta la plena aplicación de la reducción o eliminación de aranceles.

Para el ministro, se trata de un acuerdo moderno y equilibrado, desde el punto de vista político, económico y comercial. España y la UE logran con este Acuerdo el acceso a un mercado de 263,7 millones de personas, de las que casi 55 millones hablan español.

Además, el ministro ha señalado que el Acuerdo de Mercosur es un ejemplo de acuerdos comerciales de segunda generación, en el que, además de los aspectos puramente comerciales, se incluyen condicionalidades de tipo medioambiental y social que facilitarán que, en este caso, los países de Mercosur, tengan un motivo adicional para cumplir los compromisos que han adquirido en el marco del Acuerdo de París, sobre el clima.

Igualmente, el ministro ha dejado claro que, los productos procedentes de los países de Mercosur, deberán cumplir los mismos estándares que los productos comunitarios cuando entren en el espacio de la Unión Europea. A este respecto, Planas ha recordado su propósito de seguir avanzando hacia la reciprocidad en el empleo de productos fitosanitarios en los países con los que la Unión Europea suscriba acuerdos comerciales.

El ministro ha realizado un repaso de las ventajas que puede suponer el Acuerdo para varios sectores agroalimentarios, como es el caso del vino, las bebidas espirituosas, los productos lácteos, algunas frutas y hortalizas y el aceite de oliva.

Con respecto al aceite de oliva, Planas ha recordado que España es el primer exportador mundial, de manera que el Acuerdo da una oportunidad al sector para incrementar significativamente sus exportaciones a países como Brasil, en los que el consumo de aceite de oliva es muy reducido.

De la misma forma, el vino envasado y las bebidas espirituosas también pueden incrementar significativamente sus exportaciones como consecuencia del Acuerdo.

Dentro también de este apartado, ha añadido que la Comisión Europea dispondrá de 1.000 millones de € para compensar los posibles perjuicios en los sectores agroalimentarios que pudieran derivarse del acuerdo.

Planas ha hecho hincapié en la ventaja que supone para los países de la Unión Europea contar con los recursos de la PAC, política que, ahora que su reforma se negocia en la UE, ofrece la oportunidad para reforzar los sectores que puedan estar más amenazados para afrontar el futuro con garantía de rentabilidad, manteniendo e incluso mejorando la posición que ocupan en este momento.