«Cualquier bodega se encuentra en el centro del mundo del negocio del vino español si está en Fenavin: no hace falta que viaje a ningún lugar para encontrar a todos los compradores, basta con que trabaje aquí los tres días de Feria». Con estas palabras, el presidente de la Feria Nacional del Vino y de la Diputación provincial de Ciudad Real, Nemesio de Lara, definió el papel de la nueva edición que se celebrará entre el 7 y el 9 de mayo en el recinto ferial de Ciudad Real.

Una foto de archivo de una edición anterior de Fenavin. Foto: Fenavin

Una foto de archivo de una edición anterior de Fenavin.
Foto: Fenavin

De este modo, De Lara, junto al coordinador institucional de la Feria, José Fernando Sánchez Bódalo, y el director de la misma, Manuel Juliá, consideró en el acto de presentación como un acicate la propia coyuntura económica desfavorable, por lo que la organización ha planteado la séptima edición de la Feria Nacional del Vino como la más ambiciosa de su historia en generación de negocio.

En esta ocasión la organización destaca dos objetivos claros: impulsar al máximo las posibilidades para que oferta y demanda puedan encontrarse, y analizar y proponer nuevas vías para prestigiar el consumo de vino, en un momento en el que la propia situación económica y el escaso consumo de los españoles hablan del mal momento que atraviesa el sector.

La respuesta de las bodegas han completado ya el espacio y 1.214 bodegas tendrán sus vinos en Fenavin, un 1.4% más que en la edición anterior, destacando la presencia de un 51% de bodegas castellano-manchegas, de las cuales, un 45% son de Ciudad Real, por lo que estarán presentes casi el 90% de las bodegas de la provincia. Además, habrá presencia de vinos de todas las denominaciones de origen del país, lo que demuestra que el sector se ha volcado, una vez más, con la Feria.

232 bodegas forman parte de la lista de reserva por falta de espacio.

En este escenario favorable al negocio, el número de compradores nacionales e internacionales está previsto que alcance casi los 12.800, un 4,83% más que en la edición anterior, teniendo en cuenta el número de preacreditaciones realizadas hasta el momento y que la organización gestionará 700 compradores llegados de 61 países del mundo, y casi 3.000 nacionales, a través del Programa Contacte Con…, más todos aquellos que lleguen a la Feria por su cuenta.

Como ha explicado De Lara, las previsiones con las que trabaja la organización hablan de que será posible cerrar alrededor de 6.000 citas previas entre compradores nacionales e internacionales y bodegueros.

Los hoteles cuelgan el cartel de «completo» para los días de feria

«No podemos hacer otra cosa que aplaudir por tener una iniciativa como Fenavin en esta provincia, en la que todo el mundo hace negocio: quienes vienen a comprar, las bodegas, y todo el sector hostelero provincial, entre otros que reciben su impacto económico». Así lo afirma Teófilo Arribas, el presidente de la Asociación de Hostelería y Turismo ciudadrealeña.

El impacto de la Feria, como se ha podido comprobar en sus sucesivas ediciones, desde el año 2001, tiene una importante repercusión sobre el sector hostelero provincial en un radio aproximado de 40 kilómetros, asegura Arribas, para quien también es muy destacable el papel que tienen los restaurantes en el cierre de operaciones, especialmente los de las casas rurales u hoteles en los que se alojan, «donde se cierran negocios en las cenas, al final de la jornada».

Para el presidente de los hosteleros, es «fundamental» aprovechar estas fechas, «que todo el mundo muestre su mejor servicio: hay que ser consciente de que estamos trabajando siempre para potenciales clientes que volverán para hacer otras cosas, como ya sabemos que ha ocurrido y ocurre».

Los propios hoteles consultados por la organización se encuentran al 100 por cien de su capacidad, especialmente en la capital, donde las reservas se han hecho ya, incluso, desde hace dos años, al terminar la anterior edición.

Así lo cuenta, por ejemplo Óscar Sánchez, director de los hoteles Guadiana y Cumbria de la capital, quien estaría «encantado con que hubiese varias de estas ferias al año», porque, como explica, no sólo es la ocupación de los días en que sus puertas están abiertas, sino la semana anterior y posterior. «Lo cierto es que esperamos que llegue fenavin, dinamiza la actividad de la ciudad», sentencia.

Según Lara, «es claro el impacto de la Feria sobre la actividad económica de la provincia, y no sólo en el sector bodeguero, sino también para el comercio y en el sector hostelero». En este sentido, coincide con Teófilo Arribas al señalar que, «durante esas fechas hay que mostrar nuestra mejor cara, trabajando con la mirada puesta en el futuro, en la gran posibilidad de que ese empresario vuelva con su familia, que lo comunique a sus amigos. En definitiva, es un valor seguro que influye en dar a conocer la buena imagen de Ciudad Real en todo el mundo».