Entre las provincias de cuenca y Toledo, a 900 metros de altitud y dentro de un excepcional paraje natural se encuentra Finca Antigua de Familia Martínez Bujanda, un espacio de 1.000 hectáreas de monte de las que 420 están dedicadas al viñedo.

Este es el entorno de una de las bodegas más innovadoras y creativas del momento. Los vinos de Finca Antigua son vanguardistas y sorprendentes, y llevan en ellos las características excepcionales de este terruño, bien diferenciado del resto de la zona por su alto contenido en carbonato cálcico.

Coronando la finca se levanta un moderno edificio bien incorporado al paisaje formado por tres cajas de acero, piedra y cemento rodeados por una balsa de agua. Se trata de las instalaciones de la bodega y el espacio multifuncional para el desarrollo de actividades enoturísticas y celebraciones de eventos que ha instalado la bodega, y que tiene en La Casona, una casa solariega centenaria restaurada, el centro enoturístico preparado para el disfrute de los visitantes. Dispone de un espacio gastronómico, una sala para reuniones empresariales, tienda de vinos y un gran patio manchego perfecto para la celebración de eventos.

Las visitas que ofrece Finca Antigua comprenden catas maridaje, paseos por los viñedos, rutas en 4×4 entre las vides y una buena variedad de experiencias gastronómicas en los diferentes entornos de que disfruta, como el salón comedor y el patio manchego. Además incluyen rutas por la bodega y catas comentadas de los vinos que producen in situ. Existe, además, la posibilidad de planificar las visitas a medida o de elegir entre varias opciones según las zonas de la parcela que se quieran ver. Abren de lunes a sábado y es imprescindible reserva previa. Toda una oportunidad para disfrutar del vino y de todo lo que le rodea.