Según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, “el sector agrícola consume un tercio de las reservas de agua en Europa”. En la Europa del sur las cosas son aun peores. Así, y siempre según la Agencia, en países como Grecia, Italia, Portugal, Chipre, España o Francia meridional, al regadío se destina casi el 80 % del agua utilizada en la agricultura.

Lo anterior es a la vez un problema y una oportunidad, pues en estos países es posible reducir notablemente el consumo de agua para agricultura optimizando regadíos. En Grecia, por ejemplo, la mejora de la eficiencia de las redes de transporte y distribución del agua ha permitido incrementar en un 95% la eficiencia.

Otra manera de mejorar es el uso de aguas residuales. Si se utiliza correctamente, el agua residual depurada puede ser muy útil para la agricultura. Así, ya en 2012 en Chipre y Gran Canaria el agua reciclada abastecía parte significativa del agua destinada a uso agrícola.

Por otra parte, el Centro Australiano de Excelencia en Reciclaje de Agua trabaja en un proyecto, en el que colabora el sector vitivinícola local y la Universidad de Adelaide, para demostrar el valor económico y ambiental del reciclaje de agua. Los ensayos se realizan en un viñedo McLaren Vale propiedad de Treasury Wine Estates.

En la inauguración de la jornada Eficiencia Hídrica y Energética en el Regadío, celebrada el 15 de noviembre en Madrid, la directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal del MAPAMA, Esperanza Orellana, aseguró que la gestión sostenible del agua y la energía es uno de los desafíos más importantes de nuestro tiempo.

Orellana destacó que la modernización de regadíos es fundamental para España, pero indicando que hay otras vías para mejorar la gestión del agua y la energía en la agricultura de regadío, asegurando también que estas serán protagonistas de la nueva Estrategia Nacional de Regadíos 2030 que prepara el MAGRAMA.

En esta línea mencionó la reutilización de aguas residuales, que es aún reducida en España, y los nuevos sistemas de gestión de cultivos mediante riegos deficitarios controlados. También planteó las posibilidades que del riego por goteo subterráneo en cultivos extensivos o la mejora en la gestión energética de las infraestructuras de riego.