La Plataforma Tecnológica del Vino presentó la nueva Agenda Estratégica de Innovación 2017-2020 del sector del vino que recoge las principales líneas de actuación y retos científico-técnicos en I+D+i para los próximos años.

Esta nueva Agenda, presentada en las Bodegas Martín Códax situadas en Cambados, Ciudad Europea del Vino 2017, se cimenta sobre la ya publicada en 2012. Cinco años después y en un nuevo contexto vitivinícola, la recién constituida Comisión Técnica de la PTV ha revisado y verificado los objetivos cumplidos, identificando nuevas necesidades y priorizando los grandes retos científico-técnicos del sector para este nuevo periodo 2017 2020. Como novedad, la Agenda incorpora un objetivo general para cada una de las áreas de interés y recoge un total de 29 objetivos específicos, los cuales han sido integrados en 8 grandes estrategias, que constituyen los elementos diferenciadores en los que el sector del vino deberá basar su competitividad.

Entre los diferentes retos identificados, las enfermedades de la madera de vid continúan siendo una preocupación que afecta al conjunto del viñedo mundial, problemática que debe abordarse, por tanto, desde una perspectiva común.

La conservación de nuestros recursos genéticos jugará también un papel fundamental de cara a abordar otros dos grandes retos: la adaptación al cambio climático y a las nuevas tendencias de mercado. Alineado con el primero de ellos, la Comisión Técnica destaca también la importancia de apostar por una estrategia agraria que limite el uso de productos fitosanitarios, así como por la optimización de los procesos productivos, para el desarrollo de una Economía Circular.

Las Tecnologías Digitales son otras de las grandes protagonistas de la innovación vitivinícola a corto y medio plazo. Poco a poco se están implantado en toda la cadena de valor del vino, no solo como herramienta de gestión y toma de decisiones, sino también como elemento catalizador para el diálogo entre empresa y cliente. Un cliente, cada vez más exigente, con el que habrá que acortar distancias por medio de estrategias de neuromarketing y aplicación de tecnologías Big Data, que permitan diseñar productos orientados a cubrir sus expectativas y necesidades.

Por último, será fundamental la unión de nuestro sector vitivinícola para avanzar posiciones hacia el liderazgo internacional, apostando por una estrategia común basada fundamentalmente en la profesionalización, transferencia de conocimiento, innovación e internacionalización.