La Comisión Europea ha publicado el pasado 7 de mayo, como es habitual, las previsiones económicas de primavera. En el comunicado manifiesta que se prevé que la economía europea siga expandiéndose por séptimo año consecutivo en 2019, y que el PIB real crezca en todos los Estados miembros de la UE. Todo apunta a que las dinámicas nacionales sustentarán la economía europea, pese al lastre que siguen suponiendo las incertidumbres a escala mundial. Se espera que el crecimiento cobre impulso de nuevo el año próximo. España mantendrá su senda de crecimiento, aunque de forma más lenta y parámetros como la deuda pública o el desempleo mantienen también una tendencia a la baja.

A nivel general, las perspectivas de crecimiento del producto interior bruto (PIB) para 2019 y 2020 se han visto lastradas por la reciente ralentización del crecimiento y del comercio mundiales, así como por la gran incertidumbre que pesa sobre la evolución de las políticas comerciales. También influye la debilidad persistente del sector industrial, especialmente en aquellos países cuyas industrias del automóvil se enfrentan a problemas específicos.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente responsable del Euro y el Diálogo Social, así como de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales, ha declarado: “La economía europea está dando muestras de resiliencia ahora que el entorno exterior es menos favorable, también por las tensiones comerciales. Se prevé que el crecimiento continúe en todos los Estados miembros de la UE y aumente el próximo año, apoyándose en la sólida demanda interna, la progresión constante del empleo y los bajos costes de financiación. No obstante, las perspectivas están sujetas a riesgos significativos. En cuanto al sector exterior, entre esos riesgos cabe citar una nueva escalada de conflictos comerciales y la debilidad de los mercados emergentes, en particular del de China. En Europa deberíamos estar atentos a la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, a la incertidumbre política y a la posible reactivación del vínculo entre bancos y deuda soberana”.

Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, ha declarado: “La economía europea seguirá creciendo en 2019 y 2020. El crecimiento continúa siendo positivo en todos los Estados miembros y seguimos recibiendo buenas noticias en el frente del empleo, incluido el aumento de los salarios. Así pues, la economía europea mantiene su solidez pese a que la coyuntura mundial es menos favorable y la incertidumbre es persistente. No obstante, debemos estar preparados para prestar más apoyo a la economía en caso necesario y aplicar nuevas reformas que impulsen el crecimiento. Por encima de todo, hemos de evitar caer en el proteccionismo, que no haría sino exacerbar las tensiones sociales y económicas existentes en nuestras sociedades”.

La ralentización del PIB tocará fondo en 2019

Se espera que el comercio y el crecimiento mundiales sigan siendo inferiores este año y el año próximo, en comparación con el vigoroso ritmo de la evolución observada en 2017, por lo que el crecimiento económico en Europa dependerá enteramente de la actividad nacional. La cantidad de personas empleadas en Europa nunca había sido tan elevada, y se prevé que el empleo siga creciendo, aunque a un ritmo menor. Se espera que estas circunstancias, en combinación con el aumento de los salarios, la atonía de la inflación, las condiciones financieras favorables y las medidas fiscales de apoyo adoptadas en algunos Estados miembros, impulsen la demanda interna. En conjunto, se prevé que el PIB crezca este año un 1,4 % en la UE y un 1,2 % en la zona del euro.

En 2020, se espera que los factores internos adversos se vayan disipando y que repunte la actividad económica fuera de la UE, sobre la base de la suavización de las condiciones financieras mundiales y el estímulo político en algunas economías emergentes. Se prevé que el crecimiento del PIB aumente ligeramente el año próximo hasta situarse en el 1,6 % en la UE y en el 1,5 % en la zona del euro. En las cifras para 2020 también influye positivamente el mayor número de días laborables que habrá ese año.

La tasa de desempleo sigue disminuyendo

A pesar de la ralentización del crecimiento hacia finales de 2018, las condiciones del mercado de trabajo han seguido mejorando. Aunque el desempleo todavía es demasiado elevado en algunos Estados miembros, en el conjunto de la UE se ha reducido hasta el porcentaje más bajo (6,4 % en marzo de 2019) registrado desde enero de 2000, momento de inicio de la serie mensual de datos. Actualmente, el desempleo en la zona del euro se encuentra en el porcentaje más bajo desde 2008.

Sin embargo, se espera que durante los dos próximos años la tasa de crecimiento del empleo se ralentice, a medida que vaya haciéndose sentir el efecto de la moderación del crecimiento y disipándose el de las medidas fiscales de carácter temporal adoptadas en algunos Estados miembros. Se espera que la tasa de desempleo siga disminuyendo en la UE en 2019 y se sitúe en el 6,2 % en 2020. En la zona del euro, se prevé que la tasa de desempleo disminuya hasta el 7,7 % en 2019 y hasta el 7,3 % en 2020, un porcentaje inferior al registrado antes del comienzo de la crisis, en 2007.

La inflación seguirá siendo moderada

Se prevé que la inflación en la UE descienda al 1,6 % este año y se sitúe en el 1,7 % en 2020. En la zona del euro, la inflación general disminuyó del 1,9 % en el último trimestre de 2018 al 1,4 % en el primer trimestre de este año debido a los menores aumentos de los precios de la energía. Teniendo en cuenta que la inflación de los precios de la energía debería de moderarse aún más en los próximos trimestres y que casi nada apunta a que el mayor crecimiento de los salarios haya alimentado las presiones subyacentes sobre los precios, se prevé que la inflación en la zona del euro (índice armonizado de precios al consumo) se sitúe en el 1,4 % tanto en 2019 como en 2020.

La deuda pública sigue disminuyendo a pesar del menor crecimiento

Se prevé que las ratios deuda/PIB disminuyan en la mayoría de los Estados miembros en 2019 y 2020, ya que los déficits siguen siendo bajos y el crecimiento del PIB nominal debería de seguir siendo superior al tipo medio de interés de la deuda viva. Suponiendo que no se produzca ningún cambio en las políticas, se prevé que la ratio deuda/PIB en la EU disminuya del 81,5 % en 2018 al 80,2 % en 2019 y al 78,8 % en 2020. En la zona del euro, la ratio deuda agregada / PIB debería de disminuir del 87,1 % en 2018 al 85,8 % en 2019 y al 84,3 % en 2020.

Se espera que, en la UE, el déficit público agregado aumente del 0,6 % del PIB en 2018 al 1 % en 2019 y 2020. También se prevé que aumente en la zona del euro, desde el 0,5 % del PIB en 2018 hasta el 0,9 % en 2019, y que se mantenga sin cambios en 2020, suponiendo que no se produzca ningún cambio en las políticas. Este año, el incremento se debe principalmente al menor crecimiento del PIB y a las políticas fiscales expansionistas aplicadas en algunos Estados miembros.

Los riesgos para las perspectivas siguen siendo significativos

Los riesgos de corrección de las perspectivas siguen siendo significativos. El riesgo de aplicación de medidas proteccionistas en todo el mundo y la actual ralentización del crecimiento del PIB y del comercio mundiales podrían ser más persistentes de lo esperado, sobre todo si el crecimiento en China queda por debajo de lo previsto. En Europa, entre los riesgos cabe citar el de un Brexit «sin acuerdo» y la posibilidad de que las perturbaciones de carácter temporal que lastran actualmente al sector industrial resulten más duraderas. Existe también el riesgo de que un aumento de la incertidumbre política y unas políticas menos favorables al crecimiento den lugar a un retroceso de la inversión privada.

Como factor positivo, el consumo privado y la inversión en la UE podrían resultar más resilientes de lo esperado, sobre todo si la confianza entre los consumidores y las empresas fuera menos sensible a la incertidumbre y a los factores adversos internos, y si contaran con el respaldo de reformas que fomentasen el crecimiento y medidas de política fiscal más ambiciosas en los países con margen de maniobra presupuestario.

Hipótesis meramente técnica para 2019 en lo que respecta al Reino Unido

Habida cuenta del proceso de retirada del Reino Unido de la UE, las previsiones para 2019 y 2020 se basan en una hipótesis meramente técnica de mantenimiento de los patrones de las relaciones comerciales entre el Reino Unido y la UE de veintisiete Estados miembros. Esta hipótesis se adopta únicamente a efectos de las previsiones y no guarda relación con el procedimiento en curso con arreglo al artículo 50.