La Consellería de Medio Rural ha pactado con el sector vitivinícola el borrador de la orden de ayudas a los planes de reestructuración y reconversión de la viña en Galicia y su convocatoria para el año 2018. Fue a través de un encuentro entre la directora general de Agricultura, Ganadería e Industrias Agroalimentarias, Belén do Campo, y los portavoces de las cinco D.O. del vino gallegas en el que se acordaron por unanimidad modificaciones en las condiciones de estas subvenciones.

Así, por primera vez, en Galicia se iguala la participación financiera de los planes individuales a la de los colectivos, promovida desde la Xunta ante el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), sin perjuicio de que los planes colectivos, entre otros criterios, sean prioritarios en el procedimiento de selección de las solicitudes.

Además, como novedad este año, se valorará la contratación de los seguros agrarios para la uva de vinificación así como la concentración de superficie vitícola en una única parcela. Asimismo, seguirán teniendo prioridad aquellos jóvenes que se inicien en la actividad vitícola con una atención preferente a las mujeres labradoras, titulares o cotitulares de una explotación vitícola.

Las actuaciones que se financiarán con cargo a estas ayudas son: la reimplantación de viñas, la reconversión varietal y la mejora de las técnicas de gestión de las viñas. Una vez acordados los requisitos, la orden continúa su tramitación de cara a su publicación en el Diario Oficial de Galicia. Podrán beneficiarse de estas ayudas los viticultores, sean personas físicas o jurídicas, con independencia de la forma jurídica de la agrupación, con viñas destinadas a la producción de uva para vinificación. No obstante, no se subvencionarán las nuevas plantaciones ni tampoco la renovación normal de las viñas que llegaran al final de su ciclo natural.

En este contexto, Belén do Campo adelantó que su departamento ya está a punto de finalizar el análisis de los costes reales y su metodología de revisión de las operaciones subvencionables, de acuerdo con el compromiso adquirido con el sector vitivinícola gallego. La intención es buscar su actualización y poder subvencionar de nuevo a mano de obra propia con una mejora considerable de estas ayudas de cara a la convocatoria del año 2019.

A través de estas subvenciones, la Consellería de Medio Rural pretende que se lleven a cabo los reajustes estructurales necesarios para disminuir los costes de producción de las explotaciones y apostar por el redimensionamiento. Asimismo, se fomenta la adaptación de las variedades a las demandas del consumidor al tiempo que se preservan las viníferas autóctonas gallegas, de menores rendimientos y elevada calidad diferenciada, aprovechando así la gran ventaja competitiva que supone su diferenciación en un comprador cada vez mas globalizado. Asimismo, esta consellería busca seguir profundizando en la profesionalización del sector vitícola gallego, al tiempo que se potencia el relevo generacional y un desarrollo rural socialmente justo y viable. Tendrán una atención preferente las explotaciones agrarias prioritarias y las de zonas de producción con vocación vitícola de calidad protegidas por alguna de indicación geográfica.