El despunte del viñedo es una de las intervenciones de poda en verde de aplicación más generalizada en viticultura.En general el despunte consiste en la eliminación de la extremidad de los pámpanos en crecimiento con objetivos diversos, que pueden ir desde la simple necesidad de limitar la longitud de los pámpanos para dejar libre las calles y facilitar el acceso de personas y especialmente de las maquinas, hasta intervenciones más precisas como son los despuntes para favorecer el cuajado de frutos, estimular el crecimiento de los nietos en posiciones concretas, favorecer el porte y posición del os racimos, estimular la parada de crecimiento o mejorar las condiciones microclimáticas del sistema de conducción.

En las formas de vegetación libre como los vasos cortinas, «sprawls» es frecuente tener que despuntar el viñedo para evitar que el crecimiento vegetativo excesivo invada las calle del viñedo, impidiendo el acceso al mismo, especialmente para la realización de intervenciones mecánicas, en particular tratamientos fitosanitarios y otras operaciones en verde como pueden ser repasar los despampanados, desnietados, deshojados o los aclareos de racimos. En estos casos habría que considerar las consecuencias de la reducción del área foliar, que dependerá de la intensidad, de la fecha de realización, y de la capacidad e importancia de la recuperación de la superficie foliar a partir del crecimiento de los nietos. Si el despunte se hace demasiado tarde y además se hace intenso, cuando el potencial de crecimiento está limitado, en muchos casos por qué se intenta hacer un único pase, y para que todos o casi todos los pámpanos lleguen, la perdida de área foliar puede limitar el potencial fotosintético y por tanto de maduración y de formación de reservas. En algunos casos, sin embargo, es necesario realizar este tipo de despuntes más de una vez pues el crecimiento es continuado. Un caso especial es la ejecución de despuntes tardíos, antes de vendimia para poder recolectar las uvas con vendimiadoras, para facilitar o permitir el trabajo de las máquinas, a veces exigen despuntes severos, en estos casos cuando el potencial es bueno, la reducción del aérea foliar no tiene consecuencias excesivamente negativas.

Es interesante decidir correctamente cómo y cuándo se deben de despuntar los vasos, es muy frecuente que el despunte excesivo en tiempo y forma conduzca a vasos excesivamente compactos y amontonados, perdiendo su carácter libre y abierto, efectos que se agravan cuando las densidades de plantación no son adecuadas y cuando las estructuras de los brazos son reducidas formando vasos cerrados. Es importante para atenuar estos problemas, decidir bien la densidad de plantación y la carga unitaria de sarmientos por cepa, las dimensiones y número de brazos para procurar un buen reparto de sarmientos hojas y racimos, y entre otras consideraciones tener en cuenta las características de las variedades como el porte y vigor.

Existen variedades y zonas donde la sensibilidad al viento, o a otros agentes, provoca rupturas de pámpanos generalmente por la ensambladura, ello lleva consigo en los viñedos adultos la pérdida crecimiento y reducción de la cosecha, y a veces compromete, al menos parcialmente la formación de las cepas y la renovación con la poda, estos hechos son particularmente importantes en viñedos con cepas en formación, pues se producen pérdidas de sarmientos en posiciones decisivas para la formación del tronco, de los brazos, de los cordones, o se abren huecos en los cordones formados. En las formas libres una interesante aplicación del despunte es la reducción de la resistencia al viento, o a otros agentes como intervenciones mecánicas, mejorando la ensambladura y evitando rupturas e los pámpanos, En las formas de conducción como las espalderas, es importante realizar los entutorados pronto, seleccionando y atando los troncos o brazos en los momentos oportunos, instalar las estructuras e hilos con suficiente antelación para evitar daños o despuntes innecesarios, situar los hilos de conducción de la vegetación a las distancias adecuadas y recoger los hilos y la vegetación en los periodos correctos, es decir si se trata de variedades de porte caído o rastrero, sensibles a la ruptura etc., será recomendable que los hilos de vegetación en especial los primeros no estén demasiado alejados de la zona de inserción de los sarmientos y que la recogida de la vegetación se efectúe pronto.