La revista Scientia Horticulturae ha publicado un artículo en el que se estudian las relaciones entre la composición de la uva de Tempranillo y el agua disponible del suelo bajo diferentes condiciones climáticas de la DOCa Rioja, según publica el Instituto de Ciencias de la Vid y el Vino (ICVV)

El objetivo de la investigación fue analizar la relación entre la composición de uva de la variedad Tempranillo y el agua disponible del suelo a lo largo del período de crecimiento. El estudio se realizó en la D.O.Ca de Rioja e incluyó el análisis en seis parcelas ubicadas a una altitud similar (entre 428 y 465 m snm) en los municipios de Haro (P1 y P2), Cenicero (P3), Fuenmayor (P4), San Vicente de la Sonsierra (P5) y San Asensio (P6) en la zona de Rioja Alta.

El agua disponible del suelo se simuló para el período 2008-2018, teniendo en cuenta las propiedades del suelo y las condiciones climáticas registradas en cada ubicación. El agua del suelo se simuló para cada parcela y año analizado, después de la calibración en una parcela y evaluado bajo las diferentes condiciones.

El nivel de estrés hídrico y el momento en que aparece bajo condiciones climáticas similares variaron entre parcelas debido a las diferencias en las características de los suelos y tuvieron influencia en la composición de la uva.

Un aumento en el agua disponible del suelo en la mayor parte del período entre la floración y la vendimia incrementa el tamaño de la baya y la acidez y disminuye la concentración de antocianos y otros compuestos fenólicos. E

n particular, un aumento en el agua disponible del suelo entre una y tres semanas después de la floración y al final del período de maduración aumentó la acidez y disminuyó el pH; un aumento en el agua disponible del suelo entre dos y siete semanas después de la floración y en el período de maduración aumentó el peso de la baya y disminuyó los antocianos y otros compuestos fenólicos.

Bajo escenarios de cambio climático, en los que se predice un aumento de la temperatura, el agua disponible del suelo podría disminuir debido a mayores demandas de evapotranspiración, cualesquiera que sean los cambios en la precipitación. A este respecto, las zonas ubicadas a mayor altitud, que podrían tener temperaturas más bajas, se han indicado como más interesantes para mitigar los efectos del cambio climático en la vid. Pero, además, se debe considerar la selección de suelos que presenten mayores reservas de agua disponible.

Autores del estudio: Ramos, M. C., Pérez-Álvarez, E. P., Peregrina, F., Martínez de Toda, F. (2019) Relationships between grape composition of Tempranillo variety and available soil water and water stress under different weather conditions. Scientia Horticulturae, 262 (2020) 109063. https://doi.org/10.1016/j.scienta.2019.109063