En la milla de moda, en cuanto a restauración se refiere, del barrio de Chamberí, acaba de desembarcar La Pavía. Un restaurante familiar, donde un clásico, Juan Salazar, (antiguo el Foque de Quiñones) acerca al público una carta honesta, basada en productos de mercado, especialmente el bacalao  donde tomaremos uno de los mejores soldaditos de Pavía de Madrid, con harina de garbanzo y jugoso como pocos.

La carta no es larga, pero es completa y la  de vinos es moderna y de precio muy interesante. Especial mención también para las albóndigas de rabo de toro, que no tienen nada que ver con una albóndiga clásica y sí más bien con un desmenuzado de rabo, ligeramente envuelto, con una salsa donde mojar las fantásticas patatas fritas de toda la vida. Una oportunidad para disfrutar en este restaurante tasca, donde notara el cariño de padre  e hijo, ahora juntos en esta nueva etapa.  Rios Rosas 38.