El 2018 “lo recordaremos como un año muy positivo para los intereses de la D.O. Ribeira Sacra, en palabras de José Manuel Rodríguez, presidente de la D.O. Esta creció en cantidad, calidad, premios y reconocimientos.

El interés por los vinos de la D.O. Ribeira Sacra continuó en aumento en 2018 y es por ello que durante este año visitaron y se interesaron por los vinos de la D.O. importantes prescriptores, críticos, medios de comunicación, etc…

Entre los hechos destacables del pasado año estuvo que el ex presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, pidió brindar en la Cumbre de la Economía Circular celebrada en Madrid el 6 de julio, con un tinto mencía de la Ribeira Sacra, hecho que se volvía a repetir después de que el ex presidente ya lo hiciese durante 3 años consecutivos en la cena de gala que presidía en el “Congressional Hispanic Caucus” en Washington. “Hechos como este, demuestran los altos niveles de calidad de los vinos elaborados bajo el amparo de la D.O. Ribeira Sacra y su capacidad para competir en los mercados internacionales y en las mesas más exigentes”, manifiesta José Manuel Rodríguez.

2018 será también un año recordado por el resultado obtenido en la “Cata de Calificación de los vinos de la Ribeira Sacra” realizado a principios de año en Parada do Sil, que arrojaba un resultado para la cata de la cosecha de 2017 de excelente, hecho que no sucedía desde el año 2000.

Era el presagio que anunciaría un año de aumento en la consecución de premios y reconocimientos. Entre ellos Premios Bacchus 2018; Concurso nacional de Pequeñas D.O.; Concurso Catavinum WordWine & Spirits Competition 2018; 7 medallas en la I Edición del Concurso de Vinos Vinespaña 2018; 13 medallas en el 26 Concurso Internacional “Mondial des Vins Extremes”… Además, después de las catas realizadas por los expertos de la Guía Peñín, la D.O. Ribeira Sacra fue la mejor puntuada de Galicia y se situó como cuarta de España alcanzando una media de 89,89 puntos.

En cuanto a la vendimia, 2018 fue finalmente un año de buena vendimia que comenzaba un 11 de septiembre y finalizaba tras 39 días de intenso trabajo donde los heroicos viticultores de esta tierra sagrada, se enfrentaron una vez más a una climatología impredecible que varía y sorprende año a año y que supieron interpretar a la perfección para así poder culminar un nuevo ciclo de la vid y recoger el fruto con el que elaborar la añada 2018 que a buen seguro estará a la altura de las anteriores.

Fueron 39 días de intenso trabajo en los que se recolectaros algo más de 6 millones de kg, lo que supuso un aumento de un 10% con respecto al año anterior. La vendimia en Ribeira Sacra se ha convertido ya en un importante motor económico que contribuye al desarrollo sostenible del territorio y que generó en 2018 cerca de 3.000 empleos directos que supusieron aproximadamente unos tres millones de euros en salarios.

La D.O. Ribeira Sacra continúa apostando por el futuro de un territorio en el que la vitivinicultura es su principal motor económico, ya no solo por lo que produce y factura, sino por la capacidad que tiene de estimular el desarrollo de otras actividades económicas paralelas gracias al esfuerzo y al trabajo constante de sus viticultores en la conservación de un paisaje único primordial de cara al futuro.

2018 también se recordará por la aprobación en el mes de octubre de un nuevo pliego de condiciones que pretende reflejar las nuevas realidades de la Denominación de Origen posibilitando elaborar nuevos vinos. Aparece así la denominación vinos de Guarda y se contempla la posibilidad de producir vinos rosados junto con otros nuevos métodos de elaboración. También se amplió la lista de variedades autorizadas con la inclusión del blanco legítimo, caíño blanco, gran negro, caíño longo y caíño bravo.

La última noticia que cerró el año 2018 es la de la aprobación por parte del Consello da Xunta, del decreto por el que se declara Bien de Interese Cultural (BIC) al paisaje cultural de la Ribeira Sacra, paso previo para que pueda optar a la declaración de Patrimonio Mundial de la Unesco. El presidente del Gobierno gallego, Alberto Núñez Feijóo, indicó al finalizar la reunión que de esta forma “queda acreditado su carácter singular y garantizando el máximo nivel de protección para este bien”.

Por su parte el presidente de la D.O. Ribeira Sacra, José Manuel Rodríguez, destacó que: “Nuestras peticiones relacionadas con la actividad vitivinícola fueron atendidas y estamos satisfechos”. Feijoó señaló que la futura inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco “se lograría una mayor atracción turística y la desestacionalización de la demanda; dotar de valor añadido a los productos agroalimentarios y artesanales locales y un impulso y desarrollo en términos económicos y de creación de empleo en el rural”.

Los vinos elaborados bajo el amparo de la D.O. Ribeira Sacra bien podrían considerarse la antítesis de los vinos producidos en Galicia, en su mayoría blancos.

La D.O. de la viticultura heroica en palabras de su presidente, José Manuel Rodríguez, “es una tierra de tintos en la que el 93% de sus elaboraciones se produce con variedades tintas, en su mayoría Mencía”. “Unos vinos jóvenes, fáciles de beber, afrutados, frescos y en definitiva, grandes compañeros en una mesa capaces de maridar con cualquier propuesta gastronómica”. Unos vinos de producción heroica, donde más del 80% de la producción proviene de un terreno de cultivo que posee un desnivel que oscila entre el 30% y el 80% a lo que hay que sumar la singularidad del suelo, el microclima producto de la singular de su orografía y el trabajo en la viña por parte de unos viticultores herederos de una tradición milenaria.