Bajo el título «Los importadores y sus necesidades. Qué tiene que tener un vino para que quieran importarlo, distribuirlo o venderlo en un país como España», se celebró la cuarta mesa de la I Jornada Internacional: La Comercialización del Vino en un mundo global. España como país receptor. Fue moderada por Salvador Manjón, director de la Semana Vitivinícola, que estuvo acompañado de Marie Louise Banyols, comercial de vinos de La Viña, Quim Vila, director general de Vila Viniteca y María José Huertas, sumiller del Restaurante La Terraza del Casino. Una de las conclusiones de esta mesa es que en la importación de vinos en España todavía queda mucho por hacer, pero que si se unen todos los implicados el mercado crecerá.

La primera ponente en hablar fue Marie Louise Banyols, quién recalcó que “el vino es negocio y no puedes fiarte solo de tu gusto”. Lo primero -asegura- es saber las tendencias del mercado, algo que cambia. “ Tienes que conocer muy bien el mercado y las tendencias; en segundo lugar, preguntarte como es tu tienda, que línea de productos tiene tu tienda, cuál es tu gama, que necesidad tengo de introducir ese vino en mi gama. Conocer tu gama y tus necesidades es muy importante. Una vez que has considerado que el vino que te gusta está dentro de tus necesidades, que es un vino que lo puedes vender, que tendrás una rotación, etc. Vas a preguntarte que tiene, busco un vino diferencial, tiene que tener una calidad, que no siempre tiene que coincidir con tu gusto, el mercado puede pedirte unos vinos que no tienen porque coincidir siempre con tus gustos”.

“¿Cuál es la calidad de un vino?, esta cambia según las personas. La calidad tiene varios criterios, el primer sería el sabor, la originalidad, el placer que te produce, estos son los criterios que tiene al catar la copa, yo les llamo los criterios in, después hay otros criterios, que son el terruño, el como se cultiva la uva, la belleza del terreno, el medio ambiente, la cultura, estas son cualidades que yo llamo off. Para lograr las cualidades off es fácil que tengas que decantarte por un pequeño artesano, con una bodega pequeña, con lo cual no te va a pedir que le vendas volúmenes grandes, y tú sabes que el mercado español no podría asumir esos volúmenes tan grandes. A mi amigos franceses que me preguntan cómo pueden exportar sus vinos a España yo siempre les contesto que pueden hacerlo si no tienen criterios de volumen, si quieres volumen no puedes entrar en España, es muy complicado. Pueden hacerlo algunas grandes superficies con vinos de bajo precio. Sabemos que el precio medio de un vino de Exportación está en los 3 euros, pero en nuestra tienda no estamos buscando un vino de precio, buscamos un vino a buen precio con una buena calidad, con una diferencia. Así que un pequeño bodeguero con agricultura ecológica, con un vino con pocos aditivos, lo mínimo de sulfitos, aunque no sin sulfitos sino variaría, con una buena calidad/ precio podría entrar en España”.

“También compramos vinos que tienen puntuaciones, que tienes que tener por fama -continua Banyols-. El cambio climático creo que va a cambiar los hábitos de compra. Y pensando más lejos, la gente que se preocupa de los temas ecológicos, también podrán llegar a pensar porqué van a traer un vino de un país lejano cuando tienen al lado un vino de excelente calidad, que es más respetuoso con el medio ambiente. Además, cuando quieres traer vinos de países muy lejanos es mejor pasar por un distribuidor, ya que te evita tener que traer volúmenes muy grandes y los costes del transporte”.

“En España en cuanto a los vinos de importación está todo por hacer”

Quim Vila, director general de Vila Viniteca, inició su intervención diciendo que su tienda se creó en 1932, pero que actualmente más del 80% del negocio es venta a restaurante, otras tiendas, a web, pero que siguen teniendo contacto con el público. A finales de los 80 empezaron a importar un Beaujolais y en el año 93 un vino de Borgoña. Hoy importan de más de 50 bodegas de Borgoña.

“Yo difiero un poco con lo que se decía esta mañana, respecto a que los vinos de importación no se venden y os voy a dar unos datos, -afirmó Vila-. Nosotros tenemos un catálogo de 10.500 referencias entre vinos y destilados, 190 proveedores extranjeros e importamos vinos de 18 países. De champán tenemos 361 referencias en stock, 530 referencias de vinos de Burdeos y 1.024 referencias de vinos de Borgoña. El mercado global es uno, pero con ilusión se puede importar vinos y lo bueno es buscar vinos buenos, y sí hay que traer vinos buenos, ya que traerlos de países lejanos tiene un coste, pero yo os invito a que busquéis vuestro nicho, porque en España en cuanto a los vinos de importación está todo por hacer”.

“Yo creo que si vamos todos de la mano este mercado puede crecer”

María José Huertas, sumiller del restaurante La Terraza del Casino, demostró tener una visión muy positiva de la situación. “Cada día es más fácil comprar vinos, antes te venían a presentar vinos de distintos países y había vinos buenos, regulares y algunos realmente malos. Hoy en día todo el mundo te trae vinos muy bien elaborados, vinos que representan perfectamente su zona, a su tierra, Lo que es mi día a día, yo busco tener una carta muy equilibrada, una carta que represente a todas las zonas del mundo y todos los precios. Básicamente consiste en seguir al público, que en la actualidad son muchos extranjeros y nos piden vinos nacionales”.

“Elegir hoy un vino es más fácil, te traen vinos buenos y ajustados en el precio y te ofrecen vinos de todo el mundo. Es fácil tener una buena carta. La oferta de vinos ha aumentado muchísimo, que la gente pueda probar vinos de todo el mundo es bueno y que tengan curiosidad es buenísimo. Yo creo que si vamos todos de la mano este mercado puede crecer”, concluye.

Quim Vila, Marie-Louise Banyols, María José Huertas y Salvador .