Tras cinco años de investigación, la empresa de biotecnología Symborg ha realizado en Murcia el lanzamiento mundial de BlueN. Según la empresa, es el primer biofertilizante sostenible que maximiza la eficacia del nitrógeno atmosférico.

La innovación de BlueN consiste, según Symborg,  en su capacidad para mejorar la productividad agrícola utilizando una nueva y exclusiva bacteria fijadora de nitrógeno atmosférico, Methylobacterium symbioticum, que permite un aprovechamiento natural del nitrógeno de hasta un 60%, disminuyendo así la actual dependencia de la fertilización química, que actúa casi de manera exclusiva en suelo. Con ello, el biofertilizante de Symborg contribuye a mejorar la preservación del medioambiente, evitando la emisión del contaminante gas óxido nitroso en su proceso de fabricación, la degradación de los suelos y la contaminación de los acuíferos por lixiviación de nitratos.

Durante el evento, el CEO de la compañía, Jesús Juárez, afirmó que “como empresa murciana, en Symborg vivimos con preocupación la conservación de los hábitats terrestres y marinos de nuestro planeta. Por ello llevamos años dedicados a la investigación de alternativas biológicas para la fertilización de los cultivos y sabemos que hoy en día es posible diseñar una huerta ecológica y sostenible. BlueN tiene mucho que aportar para el futuro del sector agrario y cambiará la agricultura para mejor, para siempre.”

Por su parte, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, clausuró el evento indicando que “reducir el uso de fertilizantes de origen químico y mantener la productividad es un escalón superior que había que alcanzar cuanto antes, y que Symborg hace realidad con la presentación del biofertilizante BlueN”. Asimismo, animó a “seguir apostando por la innovación y las tecnologías más avanzadas con un total compromiso con el Medio Ambiente”.

Cómo funciona BlueN

El director de tecnología e Inteligencia competitiva de Symborg, Félix Fernández Martín, explicaba que “BlueN se aplica directamente sobre las hojas al inicio de la vida de la planta. Las bacterias se instalan principalmente en los espacios intercelulares de los vegetales y utilizan las nitrogenasas, que son unas enzimas que rompen el nitrógeno de laatmósfera y lo combinan con hidrógeno, para convertir el nitrógeno del aire en amonio. Es por ello que la planta asimila directamente el nitrógeno de manera constante como aminoácido (componente básico de las proteínas) y, de este modo, alimenta a la planta de un flujo constante de nitrógeno durante toda la temporada de cultivo, suponiendo así un importante ahorro energético para los cultivos y un ahorro económico para los agricultores.”

La bacteria Methylobacterium symbioticum ha sido seleccionada por su alta efectividad en condiciones de agricultura de precisión, que mediante la observación, medición y análisis ayuda a tomar decisiones estratégicas para mejorar los resultados de las cosechas, así como por su eficacia en todos los cultivos de interés agronómico, que se siembran con el objetivo de mejorar la fertilidad del suelo y calidad del agua, controlar malezas y plagas, e incrementar la biodiversidad e indirectamente mejorar la calidad de los ecosistemas naturales vecinos.