Mercados del Vino y la Distribución ha entrevistado a José Miguel Munilla, consejero Delegado de Ramondin para tratar los retos de la industria auxiliar en el sector vitivinícola.

MVD. ¿Cuál es para usted el reto de la industria auxiliar del vino para el año 2017?

JMM. La industria auxiliar del vino, al igual que cualquier otro mercado, se enfrenta en 2017 a un escenario abierto a varias incertidumbres, sobre todo políticas y económicas: Brexit, Trump, transición de la economía china, subida del precio del petróleo o la posible subida de los tipos de interés.

Más allá de la coyuntura global, el reto para Ramondin, como empresa de la industria auxiliar del vino se centra en la calidad, el servicio y la atención al cliente. Ofrecer cápsulas de calidad es una premisa ineludible a la que no podemos renunciar para poder estar liderando el mercado. Además, debemos estar cerca de nuestros clientes para entender sus necesidades, incluso anticiparnos a ellas, y ofrecerles soluciones novedosas, además de un servicio impecable.

Los mercados tradicionales en los que ya estamos presentes y los nuevos mercados en los que vamos entrando buscan calidad por encima de todo. Y es precisamente la calidad de nuestros productos lo que ha distinguido a Ramondin en nuestros más de 125 años de historia.

MVD. ¿Qué medidas considera que deben adoptar los poderes ejecutivos, tanto el nacional como los autonómicos, para favorecer al sector y, por el contrario, qué medidas serían inconvenientes?

JMM. Sin centrarme en medidas concretas, considero que los gobiernos deben actuar en tres frentes para ayudar a la industria auxiliar: fomentar la imagen del sector, impulsar medidas de apoyo financiero y contribuir a la promoción del sector del vino y su industria auxiliar en el exterior.

Por una parte, un sector organizado y activo es capaz de aunar fuerzas para impulsar iniciativas comunes en beneficio de todos; por otra parte, siguen siendo necesarias las medidas de apoyo financiero a las inversiones destinadas a mejorar las condiciones de producción, comercialización y desarrollo de nuevos productos en el sector de la industria auxiliar del vino. Finalmente, la promoción sigue siendo una vía fundamental para dar a conocer lo que el tejido del sector del vino y de la industria auxiliar del país son capaces de llevar a cabo y la calidad con la que lo hacen.

MVD ¿Qué opinión les merecen actos de promoción del vino, como son los X Premios Empresariales Mercados del Vino y la Distribución?

JMM. En primer lugar, merecen una felicitación por llegar a la celebración de su décima edición. Son una excelente iniciativa para reconocer e impulsar la labor y el trabajo de productores, distribuidores e industria auxiliar. Están avalados por un jurado de nivel y animan a las empresas a seguir apostando por el trabajo bien hecho.

Para Ramondin, la obtención del premio de RSE en la edición anterior supuso un reconocimiento a un intenso trabajo y a una apuesta decidida por estas políticas. Nuestra responsabilidad social está sustentada en la sostenibilidad y ésta, a su vez, en la Creación de Valor. La Creación de Valor es un concepto muy potente cuando se tienen bien enfocados a los 3 grupos de interés más relevantes de la empresa: los Clientes, la Propiedad y las Personas.

Para Ramondin, es fundamental que nuestros clientes sean atendidos con unos productos/cápsulas de calidad, con un servicio exquisito (a tiempo), y a un precio adecuado. Por su parte, la propiedad debe obtener un retorno a su inversión, con una adecuada rotación de los activos invertidos, márgenes de explotación y un proyecto empresarial sostenible en el tiempo (innovación y crecimiento). Finalmente, las personas deben tener una buena percepción de la calidad del trabajo realizado, con una adecuada remuneración.

Con el foco puesto en estos tres grupos de interés, hemos emprendido una camino en el que la RSE está presente en cada decisión, convirtiéndola en una inversión y en parte estratégica de la firma.