El mercado japonés viene estando interesado tradicionalmente por el vino tranquilo. El gran momento que vivió este tipo de vino en Japón en la década de 1990 —especialmente en la segunda mitad— estuvo seguido por un excedente de stock y un estancamiento, que se vio agravado por una disminución del consumo. No fue hasta 2010 cuando surgió una fuerte recuperación en el volumen de importaciones (superando ampliamente la barrera de los 120.000 kilolitros anuales), debido probablemente a la fortaleza del yen y a la entrada en el mercado de vinos de calidad a precios bajos. Esta tendencia al alza ha continuado en los años 2011 y 2012, por lo que algunos piensan que asistimos al séptimo boom del vino en el mercado japonés.

En el caso de los vinos tranquilos, en el año 2012 se superaron las cifras del ejercicio anterior con un aumento del 26% en el volumen y del 19% en el valor de las importaciones.

paises exportadores de vinos tranquilos

Esta situación favorable se ha traducido en un incremento del volumen de vino de precio medio orientado hacia el consumo en casa. Especialmente ha crecido la importación del segmento bajo (precio inferior a 500 yenes) que se vende en los supermercados y tiendas de descuentos.

Y en una creciente interés por la gastronomía española y la dieta mediterránea que vive un crecimiento similar al que tuvo la cocina italiana anteriormente, pasando, igualmente, el vino español a ocupar nichos anteriormente reservados a los vinos italianos.

Según un informe del ICEX, el consumo del vino en Japón es aún muy ocasional y relativamente bajo cuando lo comparamos con países occidentales. En estos momentos, según la Asociación de Bodegas de Japón, el consumo del vino en este país es de 2,6 litros (por adulto/año) anuales frente a los 9,42 de EE. UU., los 26,16 de España o los 45,7 de Francia, al año 2010 según el Wine Institute de California.

En cuanto a los vinos generosos, ocurre algo parecido ya que en 2012, su volumen aumenta un 17% y su valor casi un 16%. Cabe destacar que en 2009 las importaciones se reducían tanto en volumen como en valor (-11,2% y -24,0% respectivamente) y que tanto en 2010 como en 2011 se apreciaron ligeros repuntes en el volumen con descensos en el valor.

Con respecto al vino espumoso, el año 2012 ha sido positivo, ya que las importaciones han aumentado tanto en volumen como en valor en torno al 20%, recuperándose poco a poco del gran declive del año 2009 cuando el valor de las importaciones disminuyó un 42,96%.